La sangre caliente de Atena cubre la lanza y
toca a Hades. Atena se da cuenta que el cosmo de Shun revive en su
cuerpo gracias a su sangre y le ayuda a expulsar el alma de Hades...

El alma de Hades sale exorcizada el cuerpo de Shun. Atena le explica que
Shun nació destinado a ser el Caballero de Andrómeda y no para ser su
cuerpo, así que debería darse por vencido ya que no existe ningún
cuerpo en la tierra dispuesto para que el reencarne...

Hades se niega y ataca a Atena con el fin de destruir su cuerpo,
pero Atena le arroja la lanza y con el choque se crea una enorme explosión...

Momentos después, Seiya entra y solo encuentra el lugar destruido, despierta a Shun, quien no sabe
dónde está Atena. Ambos se dan cuenta que su cosmo desapareció en
la parte de atrás del cuarto, donde encuentran un enorme muro.

Shaka les explica que ese muro es la última frontera del Infierno:
el muro de los lamentos. Atena y Hades desaparecieron más allá de
este muro y Seiya sugiere hacer lo mismo, pero Shaka le responde
que es imposible cruzarlo si no eres un dios.
Seiya sugiere destruirlo, pero Shaka ya lo había intentado e
incluso a el con su gran poder, le es
imposible de romper, solo ha logrado obtener heridas... Seiya se
lamenta de haber estado tan cerca de entregarle la armadura a
Atena, sin lograrlo...

Seiya pregunta
a Shaka qué es lo que hay más allá de
ese muro, a lo que Shaka recuerda que más allá del muro de los
lamentos esta... el purgatorio, conocido como la tierra de Elíseo,
o los campos elíseos...

-
-
-
-
-
-
-
-
Capítulo
2
-
¡Destruyan el muro de los lamentos!
-

Seiya le entrega la armadura de Atena a Shun y pretende encender su cosmos con el
fin de alcanzar su mas alto y último nivel, para lanzar su cuerpo
estrellándolo y destruir
el muro. Shun trata de persuadirlo a que no lo haga y Seiya le
recuerda que, cuando cruzaron la puerta del Infierno, acordaron nunca
abandonar sus esperanzas...

Shaka detiene a Seiya con un golpe y le dice a él y a Shun que, no
sacrifiquen la vida inútilmente y recuerda haber escuchado alguna
vez, que para destruir
el muro de los lamentos, es necesaria la luz del Sol, pero
desgraciadamente eso es imposible, pues este lugar es el más
profundo del Infierno, donde no llega ningún rayo de sol, pero el
eclipse podría acabar con el mundo por lo que no tienen
alternativa ...
En eso Dohko recuerda algo: ellos pueden destruir el muro de los
lamentos...
-
-
Capítulo 3
-
La reunión de las 12 armaduras doradas en el Hades
Dohko explica que, si se combina el poder de los Caballeros
Dorados, producir luz solar no es imposible. Los Caballeros de
Bronce no entienden bien y Dohko les explica:

Las constelaciones de los Caballeros Dorados se encuentran en la
elipse. La elipse es el camino que recorre el Sol cada año. Las
doce armaduras doradas se han bañado de la luz del Sol desde
tiempos mitológicos y su luz y energía están almacenadas en estos
ropajes.

Dohko dice que si los Caballeros Dorados elevan su cosmo hasta el
máximo, pueden generar la luz de un Sol pequeño. Dohko les da sus
armas a cada uno de los Caballeros Dorados (la espada para Mu, el
bastón para Shaka, la barra doble para Milo y la lanza para Aioria)
y él toma el escudo.

Los cinco Caballeros Dorados encienden su cosmo y lanzan las armas
contra el muro de los lamentos. Una luz aparece...

Mientras tanto en la Tierra, en el Santuario, Jabú, Nachi, Ichi y
Shaina se dan cuenta que empieza un eclipse. En ese momento llega
Marín y les dice que posiblemente la luz del Sol no vuelva a
verse, pues este eclipse es extraño y recuerda que lo que más odia
Hades es la luz del Sol.

De pronto, estrellas fugaces salen de las Casas
de Sagitario, Acuario, Capricornio, Tauro, Cáncer y Piscis.

En Giudecca, el muro de los lamentos sigue intacto. Los Caballeros
Dorados se encuentran abatidos por el esfuerzo... Seiya le dice a Dohko que es su turno de
intentarlo. Dohko le dice que, si Shaka que es el caballero mas
cercano a un dios esta en lo cierto, el muro de los lamentos es la
frontera entre el Infierno y Eliseo, será imposible destruirlo con
poderes humanos. La única esperanza sería que las doce armaduras
doradas estuvieran completas...

En ese momento, llegan al Infierno las otras seis armaduras
doradas que estaban en el Santuario y, al estar todas las 12
armaduras doradas de las principales constelaciones juntas en el
Infierno, estas comienzan a resonar...

Al mismo tiempo, Kanon siente la resonancia de su armadura y
entiende que las doce armaduras doradas se han reunido en el
Infierno, así que debe darse prisa. Radamantis aparece y le dice
que no lo dejará pasar.

Kanon se quita su armadura de Géminis y le ordena ir con su
hermano Saga. Radamantis lo ataca con su poder Gran Precaución y
golpea varias veces a Kanon. Radamantis está confiado en que lo
vencerá ahora que su cuerpo no está protegido por la armadura
dorada, pero Kanon lo sujeta por la espalda y comienza a elevarse,
pretendiendo con esto hacer explotar su cosmos al máximo...

Shiryu y Hyoga notan la estrella fugaz que se eleva y saben que
Kanon sacrificará su vida. En el aire, Kanon ejecuta su poder
Explosión de Galaxias, la cual golpea tanto a él como a Radamantis
y ambos mueren....
En ese momento, la armadura dorada de Géminis llega a Giudecca y,
junto con las otras armaduras doradas, se separa en partes.

Es
entonces cuando sucede algo extraordinario: Los
Caballeros Dorados Máscara Mortal de Cáncer, Saga de Géminis, Shura de Capricornio, Aioros de Sagitario, Aldebarán de Tauro,
Afrodita de Piscis y Camus de Acuario son revividos.

Los otros cinco Caballeros Dorados vivos se sorprenden de que sus
compañeros a pesar de ser solamente almas, están dispuestos a
pelear por Atena y la Tierra.


De pronto Aioros toma su flecha
dorada y apunta al muro....

Dohko le ordena a Seiya y Shun que salgan del cuarto, pues TODOS los
Caballeros Dorados van a concentrar su cosmo en la flecha de
Aioros... Esto generará una poderosa reacción mucho mas potente y
poderosa que la Exclamación de Atena... pero esta es la única
oportunidad que tienen para destruir el muro
de los lamentos...

También les recuerda que que su misión es la de llevar la armadura de Atena a
Saori. Las personas normales no pueden cruzar el muro, por lo que
los Caballeros Dorados, seguramente desaparecerán... pero los Caballeros
de Bronce podrán pasar ya que sus armaduras han sido bañadas con la
sangre de una diosa...
Finalmente, Dohko les dice que el verdadero cuerpo de Hades duerme
en Elíseo y, como él no quiere lastimar su cuerpo, por eso toma
siempre cuerpos prestados como el de Shun, por lo que si logran
cruzar el muro de los lamentos deberán entregarle su armadura a
Atena y aprovechar la oportunidad de matar a hades en su verdadero
cuerpo, y esta será la única forma de salvar a la Tierra.

Dohko les vuelve a ordenar que
salgan y Seiya y Shun obedecen...

"En
aquel momento..."
"Tuve una impresión, como si los doce Caballeros Dorados
sonrieran..."
"Es como si fueran nuestros hermanos mayores..."
"Si peleamos juntos desde los tiempos mitológicos..."
"¿No éramos hermanos? ..."
"Ahora, es tiempo de decirles adiós a estos hermanos..."
"Adiós guerreros de sangre ardiente..."
"Adiós Caballeros..."
"Dorados..."

Los Caballeros Dorados forman un círculo y empiezan a concentrar
su vida y alma y queman su cosmo dorado...

Su energía la sueltan en la flecha de Aioros.


Afuera,
se encuentran esperando Seiya y Shun, el espectro Minos llega y les ordena a Seiya y
Shun quitarse de la puerta. Como no se mueven, los empuja y abre
la puerta justo cuando ocurre la gran explosión, la cual golpea el
cuerpo de Minos...
-
Capítulo
4
-
Entre el Infierno y Utopía
Shiryu y Hyoga llegan a Giudecca y ven la explosión que destruye
parte del palacio. En el cuarto principal, Shun y Seiya ven un
enorme
agujero que los Caballeros Dorados hicieron en el muro de los
lamentos...

Hyoga y Shiryu entran al cuarto y, junto con Seiya y Shun, ven
flotando las
doce armaduras doradas, pero ningún rastro de los Caballeros
Dorados...

Después todos entran al túnel menos Shiryu, quien les dice que
luego los alcanza y se queda en Giudecca...

Seiya, Shun y Hyoga corren y pasan por una dimensión donde el
tiempo y el espacio se tuercen y ven un resplandor a lo lejos...

Mientras tanto, en Giudecca, Shiryu se enfrenta a Alraune Queen,
Minotauros Gordon y Basilisk Sylphid.

Los
Espectros atacan a Shiryu, quien rompe sus máscaras con el poder Excálibur.

En el túnel, Seiya, Shun y Hyoga saben que Elíseo debe estar en
dirección del resplandor que ven, así que saltan. Hyoga es
detenido por Minos, quien le dice que no puede dejar que nadie
vaya a Elíseo...

-
Capítulo
5
-
El camino a Elíseo
Minos le ordena a Hyoga apartarse del camino, pero el Cisne lo
detiene con un muro de hielo (similar al ataúd de hielo), el cual
Minos rompe de un solo golpe, lo cual asombra a Hyoga, sin embargo
entiende porque Minos es uno de los tres jueces del infierno...

Seiya y Shun le dicen a Hyoga que salte, pero
este prefiere protegerlos de Minos, quedandose para que los demás
se adelanten.
Hyoga ataca a Minos con su poder Polvo de Diamantes, pero Minos lo detiene
y devuelve con una sola mano. Minos usa su poder Marioneta Cósmica
y atrapa a Hyoga.

En el espacio, Shun y Seiya son golpeados por la presión y
alejados de Elíseo.

Shun se separa de Seiya, pero de la armadura
de Pegaso salen dos alas que le ayudan a alcanzar a Shun, para
moverse dentro de este pasadizo dimensional.

Seiya entiende que estas alas eran parte de la armadura original
de Pegaso y fueron despertadas por la sangre de Atena. Ya sin
problemas, se dirigen a Elíseo...
En la entrada de túnel, Hyoga convierte los hilos de Minos en hielo y ataca
con su poder Ejecución Aurora.