Dos ninfas entran al Templo de Thanatos, quien se encuentra
rodeado de cuatro mujeres mientras toca su lira. Thanatos les
pregunta a las ninfas qué es lo que pasa, a lo que ellas le
responden que han visto a un hombre cubierto de lodo, sudor y
sangre.

Cerca de ahí, Seiya se encuentra tirado en el suelo, trata de
levantarse y ve a otra ninfa y le pregunta sobre
el paradero de Atena y Hades, pero ella está tan asustada que
huye.

En ese momento llega Thanatos y Seiya se da cuenta que sus
ojos y cabellos son color plata.

Seiya le pregunta sobre Atena, a lo que Thanatos le contesta que
está muerta y su hermano Hypnos debe haber sacrificado su cuerpo a
Hades. Seiya no le cree y le pregunta sobre el paradero de Hades.
Thanatos le contesta atacándolo, pero es detenido por su hermano
Hypnos, que llega en ese momento...

Seiya ve que ambos son idénticos a excepción de que los ojos y
cabellos de Hypnos, que son dorados como el sol. Hypnos le recuerda a su
hermano que este lugar no ha sido ensuciado desde los tiempos
mitológicos, así que no de be ensuciar los campos Eliseos.
Hypnos comenta que Thanatos tiende a cancelar vidas, como lo hizo
con Pandora. Thanatos se defiende diciendo que Pandora traicionó a
Hades al salvar a Ikki de Cocytos y ayudarle a cruzar el vórtice
entre el Hades y el Eliseo.

Hypnos le dice que la vida de Pandora era preciosa, pues había
cuidado del alma de Hades desde su niñez, a lo que Thanatos dice
que ni ella ni los Espectros eran valiosos, pues con ellos dos
hubiera sido suficiente para incluso matar fácilmente a Atena.
Hypnos le dice que no ha tomado la vida de Atena, con lo que
Thanatos no está de acuerdo. Hypnos le recuerda que en esta tierra
solamente Hades puede matar.
En ese momento Seiya se levanta y le pregunta a Hypnos en donde
está Atena.

Hypnos le señala un templo y explica que ahí es donde
duerme el verdadero cuerpo de Hades desde los tiempos mitológicos y ahora
también es el lugar donde duerme Atena.

Seiya no entiende por qué Atena está durmiendo, a lo que Hypnos le
explica que él la puso en un sueño eterno y su cuerpo ha sido
apresado en una gran vasija sagrada. Esta vasija, que no puede ser
destruida ni por el trueno de Zeus, absorberá su sangre y cambiará
de color blanco a rojo. Ahora solamente Hades puede salvar a Atena
o dejarla morir.
Seiya corre al templo para salvara a Atena, mientras que Thanatos
le dice a su hermano que no dejará a Seiya entrar al templo de
Hades y que lo matará. Hypnos le dice que haga lo que quiera, pero
debe hacerlo rápido y sin ensuciar el suelo del templo de Hades.
Thanatos lanza una bola enorme de energía...

Pero Seiya la salta y,
vuelven a abrirse las alas de su armadura de pegaso, en eso ataca a Thanatos con su poder Golpe Meteoro
de Pegaso. Sin embargo Thanatos detiene el poder con una mano.
Hypnos le dice a su hermano que ya se lo había advertido: la
determinación de Seiya se ve en su cara. Hypnos se va diciéndole a
Thanatos que debe ser cuidadoso, pues el ratón puede morder al
gato.
Thanatos está enojado mientras ve a Seiya volando hacia el templo
de Hades.

Thanatos lanza varias bolas de energía que Seiya no
puede evitar y cae al suelo cuando estas bolas de energía
destruyen sus alas y su armadura.
En el Santuario, el eclipse sigue y Shaina le pregunta a Marín
sobre en donde ha estado, pues hasta Seiya la había estado buscado. Marín
le contesta que ella no es a quien Seiya ha estado buscando. Marín
llama a Kiki, quien viene acompañado de una muchacha. Marín
explica que esta muchacha es aquella a la que Seiya ha estado
buscando desde hace tanto tiempo.

En Elíseo, Thanatos llega a donde cayó Seiya y le dice que, ahora
que sus alas han sido destruidas, no podrá escapar a su muerte. Seiya le contesta que aún no debe morir, pues aún debe ver a
alguien antes de eso. Seiya se levanta y lo ataca con su poder
Golpe Cometa de Pegaso.
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Capítulo 4
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¡Esa persona es Seika!
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En el Santuario, Marín les dice a los Caballeros de Bronce y a
Shaina que esta muchacha es Seika, la hermana de Seiya. Shaina se
alegra, pues Seiya la había estado buscando durante mucho tiempo,
pero Marín le dice que Seika no recuerda ni quién es.

En Elíseo, el ataque de Seiya destruye la túnica blanca de Thanatos, pero
su cuerpo está protegido por sus Sapuris. Seiya no puede creerlo y
Thanatos le recuerda que él es el dios que gobierna la muerte.
Thanatos se prepara para matar a Seiya, pero se da cuenta que el
ataque de Seiya alcanzó a hacerle unos rasguños...

Thanatos se enoja de verdad y lo patea mientras le dice que va a pulverizar
su cuerpo, tirarlo a la oscuridad de otra dimensión y hacerlo
sufrir eternamente después de su muerte. Thanatos decide no
matarlo aún, pues quiere que el alma de Seiya sufra también antes
de morir.

Mientras tanto en el Santuario, Marín explica que Seika sufre de
amnesia, pues cuando trajeron a Seiya al Santuario, ella lo siguió
pero, como el terreno del Santuario es muy peligroso para las
personas normales, ella resbaló y perdió la conciencia. Un hombre
viejo de la villa Rodorio (pequeño pueblo que queda anexo al
santuario de Atena) , que pasaba por ahí la vio y la ayudó, ella
se quedo a vivir con el.
Por el shock, aunque recordaba que su nombre era Seika, olvidó a
qué había venido al Santuario.

Marín la encontró porque supuso que Seika había seguido a Seiya al
Santuario. Shaina le comenta que oyó que Marín también estaba
buscando a su hermano del que fue separada cuando eran niños.
Antes de que Marín diga algo, Seika comienza a quejarse de un
dolor que parece rasgarle su cuerpo.

En Elíseo, Thanatos le dice a Seiya que matará a su hermana que se
encuentra en el Santuario. Como Seiya no lo cree, Thanatos crea
una pantalla de energía donde le muestra el Santuario y a su
hermana. Seiya la reconoce y se comienza a levantar cuando se da
cuenta que está sufriendo.

Thanatos le explica que, como gobernante de la muerte, él puede
matar a sus enemigos directamente incluso si se encuentran a
varios años luz de distancia como Pandora. Seiya salta para
detenerlo, pero Thanatos lo devuelve al suelo con su energía.
En la Tierra, Seika sufre más y más. De pronto, Kiki siente un
enorme cosmo y salta para proteger a Seika de una bola de energía.

Marín y Shaina preguntan qué es lo que pasa, a lo que Kiki les
dice que alguien está atacando a Seika desde otro lugar y, gracias
a sus poderes psicoquinéticos, pudo sentir ese ataque.En ese momento Kiki siente otro ataque, ahora
viene de otro lado. Marín
se coloca donde dice Kiki y es atacada por otro golpe invisible
protegiendo a Seika de Thanatos.

Entonces todos
escuchan una voz que les dice que es inútil su resistencia, pues
él matará a Seika por el comportamiento de Seiya...
Kiki advierte que ahora el ataque viene de la derecha, así que
Shaina salta para proteger a Seika. El poder rompe la máscara de
Shaina, quien le dice a Thanatos que ella y los Caballeros de
Bronce no dejarán que tome la vida de Seika.
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Capítulo 5
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Los Caballeros de Bronce se unen

Marín, Jabú, Ichi, Ban, Geki, Kiki, Nachi y Shaina le dicen a
Seiya que no se preocupe, que siga peleando pues ellos protegerán
a su hermana...

En Elíseo, Seiya llora por sus amigos. Thanatos ataca una vez más
pero los Caballeros detienen su poder con su cosmo, rodeando a
Seika en circulo. Thanatos
decide matarlos a ellos también y los vuelve a atacar, pero su
cosmo protege a Seika.

Seiya se envalentona, se levanta y sujeta por sorpresa a Thanatos y usa su técnica Vuelo de
Pegaso. Ambos son lanzados al cielo pero, cuando caen, Thanatos
desaparece y deja que Seiya caiga solo. Thanatos le dice a Seiya
que es inútil que pelee: él ya no puede moverse o hablar y sus
amigos ya no tienen la fuerza suficiente para proteger a Seika de
su poder.

Thanatos se prepara para matar a Seiya, pero lo detiene la Cadena
de Andrómeda...

Thanatos toma la cadena y con ella lanza a Shun al
cielo para rematarlo con una bola de energía. Shun trata de
protegerse con la Defensa Rodante, pero el poder destruye su
cadena.
Thanatos le pregunta a Shun cuántas personas más vendrán y, al ver
que no responde, decide matarlo también. De pronto Thanatos siente
un cosmo atrás de él y salta para escapar del ataque de Shiryu...

Shiryu lo ataca con su poder Dragón Naciente, pero Thanatos
aparece atrás de él y lo golpea con otra bola de energía. Thanatos
le pregunta si él es el último y se prepara para matarlo cuando se
da cuenta que la mitad de su cuerpo está congelada: Hyoga aparece
detrás de él...

Hyoga ataca con su poder Polvo de Diamantes y Thanatos parece
estar completamente congelado. Hyoga se acerca para ver si Shiryu
está bien, pero Thanatos que solamente simulaba la derrota, los ataca
con otra bola de energía... Thanatos explica que es necesario
mucho mas poder que el Cero Absoluto para congelarlo...
Thanatos les pregunta una vez más si ya son todos, sin embargo
falta uno mas...

Ikki aparece
detrás de él y trata de golpearlo, pero Thanatos detiene su puño.
Thanatos reconoce el collar de Pandora en la muñeca de Ikki, así
que golpea al Fénix y destruye el collar...
Ikki se levanta y usa su poder Alas del Fénix. Thanatos salta para
esquivarlo, pero el golpe de Ikki lo golpea. Thanatos se levanta,
pues el poder de Fénix solamente le quitó su casco...

Thanatos le dice que él es un verdadero oponente y que se
arrepentirá de haber hecho enojar a un dios. Thanatos estira su
mano y golpea a Ikki con su poder Terrible Providencia. Entonces Ikki
también cae
con su armadura totalmente destruida...

Thanatos le dice que pudo haber reducido el cuerpo de Ikki a polvo
y enviarlo al fin del universo, pero eso sería lo contrario a la
voluntad de Hades. Aún así, él puede cortarle su cabeza, pero
antes de hacerlo, Thanatos escucha una resonancia desde el
distante Infierno.

Este sonido es de las doce armaduras doradas. Thanatos recuerda
que las armaduras doradas han salvado a los Caballeros de
situaciones críticas y los han llevado a la victoria varias veces,
pero esta vez necesitan del poder de un dios para pasar del
Infierno al Elíseo. Esta vez su ayuda es imposible. Mientras
tanto, Shun, Shiryu, Hyoga y Seiya se levantan otra vez.
Thanatos les dice que incluso las armaduras doradas no pueden
venir a ayudarlos y los ataca destruyendo sus armaduras. De
pronto, Thanatos siente un enorme cosmo que le permite a las
armaduras doradas acercarse a Elíseo.

Thanatos no puede creerlo y
reconoce el cosmo como el del emperador de los siete mares:
Poseidón.
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Capítulo
6
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Refuerzos del emperador de los Mares...
Gracias al poder de Poseidón, cinco armaduras doradas llegan a
Elíseo. Seiya viste la armadura de Sagitario, Hyoga la de Acuario,
Shiryu la de Libra, Shun la de Virgo e Ikki la de Leo...

Thanatos no
entiende cómo es posible, pues Poseidón había sido encerrado en la
vasija de Atena y volvió a su sueño eterno.
Mientras
tanto en Cabo Sunion, Julián Solo está con Sorrento de Siren. Sorrento
se da cuenta de la mirada perdida de Julián y se pregunta si el
alma de Poseidón ha vuelto a su cuerpo. Julián lo llama y Sorrento
se da cuenta que su suposición es correcta....

Poseidón le dice que ha dado su fuerza a los Caballeros de Atena,
a lo que Sorrento queda sorprendido. Poseidón le explica que este
eclipse no es un fenómeno basado en los principios del universo,
pues es controlado por Hades con el fin de convertir a la Tierra
en un mundo de oscuridad y gobernarla.
Poseidón le sigue explicando a Sorrento que en el Infierno, Atena
y sus Caballeros han peleado para detener a Hades.
Desgraciadamente, él fue encerrado por Atena, por lo que solamente
puede ayudarles enviándoles algunas armaduras doradas...

De pronto, el alma de Poseidón abandona el cuerpo de Julián, quien
no recuerda nada de lo que le acaba de decir. Sorrento, aunque
peleó con ellos en el pasado, les desea suerte a los Caballeros de
Atena.
En Elíseo, Thanatos comprende que Poseidón les envió las armaduras
doradas porque el dios de los mares no conseguiría el mundo que
quiere del plan de Hades.

Thanatos se burla de él pues, a pesar de
haber enviado las armaduras doradas, es no les dará la victoria a
los Caballeros de Atena...

Seiya y compañía no entienden y Thanatos explica que él, a pesar
de ser inferior a Hades, sigue siendo un dios, por lo que las
armaduras doradas en contra de él son inútiles. Thanatos decide
mostrarles el poder de un dios y, con su energía, destruye las
cinco armaduras doradas...
